Los Indicadores o Cuadro de Mandos implantado en el ERP, nos permiten visualizar la información relevante de la empresa, mostrándola como indicadores respecto a los objetivos estratégicos.

Todos los sistemas ERP son conocidos como sistemas de planificación de recursos empresariales, que integran todos los datos y procesos necesarios para la realización de una correcta organización en un sistema unificado.

Los sistemas ERP sólo serán sistemas ERP si integran en un único sistema todos los procesos de negocio de la empresa, manteniendo los datos de una forma centralizada (sistema integral), si está compuesto por una serie de módulos y cada uno se centra en un área concreta de negocio de la empresa (sistema modular), y también si se puede configurar para adaptarlo a las necesidades de la organización (sistema adaptable).

Cuando hablamos de productividad, el indicador básico es un estándar del mercado, llamado OEE (Overall Equipment Effectiveness).

Dentro de este indicador está el de calidad, que muestra cómo es la calidad de la producción: si la empresa fabrica 200 piezas y sólo salen 150, se puede averiguar que las otras 50 no han sido correctas. De esta manera se soluciona el problema rápidamente y disminuyendo al máximo los posibles costes.

Otro indicador es el de eficiencia, el cual muestra la velocidad. De esta manera podemos saber si, por ejemplo, un operador está yendo a la velocidad que debería ir o no y analizar todas las causas para solucionar el problema.

El indicador de paros hace referencia al nombre y muestra en qué momento se para la máquina de manera imprevista. Este indicador se utiliza en proyectos enfocados a la mejora continua.

Una vez se unen todos los indicadores nos permitirán analizar todas las variables que entorpecen el proceso de la productividad de manera rápida y sencilla.

Algunas de las funciones incorporadas a los ERP son:

– El área de administración o configuración.
– La gestión de datos maestros y las tablas básicas.
– La gestión del circuito de compras y ventas.
– La contabilidad y las finanzas.
– La gestión de los recursos humanos y relación con los clientes.

Pero hay que tener cuidado. El poder que tienen los indicadores los hacen muy peligrosos. Los indicadores mal elegidos pueden generar resultados no deseados, e incluso pueden hacer que deje de funcionar una organización. Si lo que se pretende definir es aumentar las ventas, seguramente la organización aumente las ventas en corto plazo. Aunque a la vez, con el coste de un peor servicio. Con el tiempo, la productividad de los empleados disminuirá notablemente, y así caerán las ventas a lo largo (o medio) plazo.

Uno de los errores a tener en cuenta, para poder evitar, es definir el poder de los indicadores sólo de los aspectos medibles, pero no los más importantes. Por ejemplo: medir la productividad por igual de todos los equipos, sin medir todo lo que aprendieron cada uno de ellos. También pueden ser falsificados, sobre todo cuando se trata de comunicadores de malas noticias.

También se debe tener en cuenta que las creencias, basadas en la cultura y la personalidad individual, afectarán mucho en la decisión del poder de los indicadores que se eligen.